Gajes del oficio

Me presento. Mi nombre es… bueno, creo que mi nombre es irrelevante, y además tampoco quiero dejar demasiada información personal aquí. Ya se sabe. Entonces lo que voy a hacer es ponerme un seudónimo. Por ejemplo, Roberto Oídosfinos.

Lo que sí es relevante es mi profesión: soy técnico de sonido. Esto significa que entiendo de música. No soy músico, pero entiendo. No como los DJ’s, que no tienen ni puñetera idea de nada, y que solo por pinchar cuatro vinilos se creen músicos, o lo que es peor, artistas. Los odio. Y no soy el único.

Estos dias tengo bastante trabajo, por el Voll Damm Internacional Jazz Festival de Barcelona. Sin ir más lejos, el pasado fin de semana me tocó sonorizar dos conciertos de talla: el viernes al grupo de Sonny Rollins en el Palau de la Música y el domingo a The Bad Plus.

Bueno, de este último quería hablar. The Bad Plus en Luz de Gas (un inciso: me encanta sonorizar en Luz de Gas con este festival de la Voll Damm por el tema de las birras gratis). Me voy a permitir el santo lujo de, ya que entiendo tanto de música, despedazar a este trio de no se sabe bien qué.

Vamos a ver: ¿a qué viene tanta obsesión y tanto flipe con The Bad Plus? ¿a qué viene esta etiqueta de trio original, innovador, y no sé cuantas cosas más? Yo les vi el plumero en seguida. La jugada está clara: cogemos un formato acústico típico del jazz, o sea formación de piano, contrabajo, batería, y les hacemos tocar cualquier cosa, con lo cual cualquier cosa que toquen pasa directamente a convertirse en jazz, ¿no? Pues no. No, porque por mucho trío acústico y narices, si toco canciones de David Bowie o de Nirvana, no estoy haciendo más que versiones pop de canciones pop. ¿O no?

Pero ¿qué pasa? Pues pasa lo siguiente: las mentes pensantes del music business siempre están estrujándose el cerebro para abrir nuevas brechas en el mercado. Y estos super-cerebros se han dado cuenta de que existe un segmento de potenciales consumidores veinte-treintañeros que desean como locos aficionarse al jazz por aquello de ser cool pero que no digieren ni cuatro compases de jazz del de verdad. Entonces, ¿qué se les mete a esa gente? Pues eso, jazz que no es jazz, sinó música llena de referencias a melodías del pop más o menos clásico, mas toques de lirismo combinados con alardes de virtuosismo técnico y caña rockera, todo para que flipen los flipones del “más difícil todavía.” Yo, para eso, me voy al circo a ver a los malabaristas.

¿Y qué decir de los tres tipos? El pianista, el tal Ethan Iverson: un freak de cráneo rasurado, cogote grasiento, perilla, gafas, traje y corbata, lector compulsivo de cómics de Betty Boob. El batería, el tal David King: ¿hay que tocar con gorro en una sala abarrotada donde te asas de calor? ¿gorro y camisa de manga corta? ¿como se entiende? Ah, que si no no se le verían los tatuajes guays de los antebrazos, ¿no? ¿Y el contrabajista, el tal Reid Anderson? El típico americanito que ha vivido unos meses en Gracia y ya se le ha pegado el rollo enrolladete de los típicos intelectualillos hippyoides de ese barrio que sí, muy alternativos pero no le hacen ningún asco a montarse en el dólar, ¿no? Montaje, señores, puro montaje…

Bueno, ya paro. Ya me he quedado a gusto.Ufff…

Pero bueno, vale. Tampoco hay que ser así, ¿no? Venga, vamos a intentar ser un poco justos. Esa gente, The Bad Plus, son unos musicazos de tres pares de narices. Con una conjunción interna impecable. Con una sensibilidad y un gusto para hacer bonitos los momentos líricos incuestionable.

Con una técnica instrumental de maestros. Con una garra y un oficio de primera línea.

Eso fue, señores. Yo lo supe ver porque soy así de listo y de enterado. Y no todo el mundo es capaz de darse cuenta de tantas cosas. Yo sí, repito, porque entiendo. Yo les sonoricé y por eso sonaron tan bien. Y encima me dan birras gratis.

Nada, gajes del oficio.

Saludos a todos y hasta la próxima, se despide de ustedes Roberto Oídosfinos, alias “el enterado.”

 

Advertisements

15 thoughts on “Gajes del oficio

  1. Querido Roberto,

    Me ha encantado esta crítica tuya al establishment musical que últimamente da vueltas por estos lares, estoy 100% de acuerdo en muchísimas de tus apreciaciones, puesto que en muchos casos esto de ‘alternativo’, ‘cool’, etc. no son más que etiquetas comerciales. Tenemos taaanto en común con esta forma de ver el mundo, yo también estoy cansado de lo políticamente correcto, lo alternativo, lo antiglobalizado, lo alianzadecivilizaciones, etc. al final siempre nos dan producto, envasado de otra forma y el doble de caro… y nosotros pagando religiosamente como unos gilipollas. Especialmente acertado tu comentario sobre algunos habitantes de Gracia.

    Creo que lo auténtico hay que buscarlo demasiado como para que esté tan cerca, tan palpable. En esta bitácora hay un texto sobre alguien auténtico, un tal “Desiderio Agradecido”; auténtico porque le importa más bien poco en qué casilla social cae él y sus circunstancias.

    Roberto, espero seguirte por aquí. Lo presiento, ha nacido una estrella.

    — Toni —

  2. Boníssim!.No diré que he flipat amb aquest escrit perquè no vull ser una flipona, però m’ha fet somriure.
    Tens raó, quan es flipa tant de tot sovint deixes de flipar ràpidament, és com una muntanya russa, ara puja, ara baixa…
    Crec, no obstant que l’èsser huma necessita flipar de tant en tant, perquè: que seria de l’home sense la seva capacitat de sorpresa o admiració???
    En tot cas, en el que estic completament d’acord és en que hi ha un grup de gent que s’aprofita d’aquesta virtut humana per fer calers i per fer-nos anar d’aquí cap allà com a “borregos”!!
    Bé, ja callo….

  3. ¿Y no podría ser que el borrego flipón acabe siendo más feliz que Roberto con toda su sabiduría? Es el eterno debate entre la felicidad del necio y la del sabio

  4. Acabo de ver a Desiderio, y está contentísimo. Se da cuenta de que es un ser apreciado. Dice que no se lo hubiese imaginado nunca.
    También me ha comentado Roberto que si le dejan seguirá con alguna otra crítica despedazante a cualquier fenómeno musical pseudo-guay que se le ponga a tiro.

  5. Bueno, no estoy de acuerdo en una cosa contigo Toni, quizás te refieres a los visitantes de Gracia y no a sus habitantes… pero bueno, creo que esto sería otra discusión.
    Esta claro que cuando uno no sabe del tema se le puede dar gato por liebre… a mi en el tema jazz te aseguro que me la darían con queso. Pero, ¿qué pasa si a la gente le gusta realmente esta desvirtualización del original? A mi no sé si me pasaría, generalmente todo lo que huele a best-seller, 40 principales, mega-concierto… me da tufo. Me gustan los conciertos sentados de 50 personas, debo ser rarita.

  6. Creo que algunos de sus visitantes i algunos de sus habitantes…
    Yo estoy completamente de acuerdo con Toni.Nunca he sabido etiquetar y nunca me ha gustado quien lo hace.

  7. Respecto a la pregunta del Capitán Vidal me inclino a pensar que siempre el sabio sufre más i es más infeliz que el necio.No podría , el sabio, emplear parte de su sabiduría en ser feliz?

  8. ¿”Jazz de verdad”? ¿Qué es “jazz de verdad”? Porque esa “música llena de referencias a melodías del pop más o menos clásico” que supestamente hacen The Bad Plus… ¿no es lo que hace siempre Sonny Rollins, que esconde fragmentos de canciones pop en sus solos? ¿O lo que hacía Louis Armstrong, el músico que hizo saltar al jazz del repertorio de Nueva Orleáns al de los estándares, que resulta que eran precisamente eso, canciones POP de SU época? ¿No es jazz de verdad “Song X”, la composición de Ornette Coleman que tocaron The Bad Plus en Luz de Gas? ¿O el jazz sólo es de verdad cuando se toca con reverencia y sin sentido del humor?
    El análisis musical de Roberto Oídosfinos sobre The Bad Plus es inconsistente -y lo de desautorizarlos por su pinta, por cómo visten o por “el rollo” cumbayá de Anderson está feo, feo…-.
    Pero en favor de Roberto hay que decir que, como miembro del equipo de sonorización y a tenor de cómo sonaron los conciertos de Bad Plus y Sonny Rollins, hizo un trabajo EXCELENTE. Felicidades, pues, por su trabajo.

  9. Saludos, Derrick.
    Quizás podrían ser “mas jazzistas” si improvisasen más, que capacidad tienen. Pero los solos aburren al publico no jazzero. Mejor pegar batacazos rockeros y aporrear un poco el piano.
    Los pocos solos que se meten, porqué siempre solos modales? Sonny Rollins Surfea perfectamente por todas las funciones tonales de los acordes de los standards. Para mí más meritorio.
    Creo que son buenos músicos al servicio de un montaje excesivamente comercial. Modesta opinión de uno que entiende mucho.

  10. Hola, Roberto:
    no estoy de acuerdo en que sus solos sean modales (Ethan Iverson tiene, además de un sentido del ritmo muy personal, mucha tirada a la armonía de la música contemporánea, un poco como otro pianista joven, Jason Moran, que también gusta y disgusta en la misma proporción que The Bad Plus).
    Pero lo más importante es que no creo que haya ninguna necesidad de hacer “solos” en el sentido estricto para que la música tenga entidad, cuerpo, sentido. Insisto, no creo que The Bad Plus sean como son para gustar a más gente, Creo que, simplemente, hacen la música que creen que deben hacer para ser consecuentes con quienes son, con su bagaje, con su forma de entender el mundo. Lo que no significa que a todo el mundo le tengan que parecer la hostia. Pero creo que SU jazz tiene mucho más sentido que el que hacen muchos otros grupos más respetuosos con cierta tradición. Los chord changes tuvieron una razón de ser en los 40 y los 50, pero creo que han pasado bastantes cosas en este tiempo como para incorporar otras ideas y otras estéticas a la música. Sin quitarle ni una pizca de mérito a Sonny Rollins, que estuvo fantástico cada vez que sopló en el Palau.
    Y no me creo eso de que no entiendes mucho, sólo es que no te gustan y ya está. A mí me parecen de los grupos más relevantes que hay ahora mismo. Ya ves, opiniones. ¿Y quién no tiene una?
    Lamento haberme entrometido en tu post. Pero mira, no lo pude evitar. Me sabe mal que la gente crea que estos tíos son unos vivales, o unos patilleros que rebajan la calidad de su música para gustar a más gente. Pero imagino que no te he convencido. Así que no te mareo más.
    En todo caso, agradezco tu respuesta.

  11. Amigo Derrick:
    Todo esto forma parte de un juego literario. Tu aportación a la “polémica” la encuentro acertadísima y te la agradezco. Como ya sospecharás, Roberto Oídosfinos es un personaje de ficción.
    Tus argumentos están bien expuestos y con fundamento. Tu sí que entiendes de música.
    Realmente, y al final del post se intenta ser justo con el grupo, este trío tiene calidad. Haciendo lo que hacen son los mejores del mundo, y es normal que arrastren a su público y generen adhesiones.
    Roberto es un despedazador nato, así que si vuelve a aparecer lo que hay que hacer es despedazarle a él.
    Saludos y larga vida a la buena música

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s