Noche

 

Precioso nombre, Noche.

Noche de hoy, manto suave que define con plena exactitud lo que un puñado de horas antes era incierto, desconocido, abierto. Líquido oscuro que plasma la fotografía de hoy, tan concreta y tan efímera.

Noche de paz, pero no de amor. Noche sin luna, pero con luceros de fuego que brillan y hieren.

Noche de crímen sin castigo. Aquí me tienes, sorprendido y desquiciado por la milagrosa impunidad en la que se han instalado nuestras vidas. O almenos esta es la apariencia general; tampoco me sorprendería si, dado el caso, en la trastienda de la noche, en la otra cara de lo visible, un metódico contable, un implacable escriba, fuese cerrando la cuanta, la factura, el balance trágico del haber contra el deber. ¿Qué será de ti, amigo de papel perpetuo? ¿Qué será de mi? Quedan aún demasiadas noches por pasar. Las tuyas ya están escritas. Las mías puede que también.

Noches en el recuerdo. Cerca de las estrellas, sintiendo la brisa fresca en la piel desnuda, bálsamo para el hastío del bochorno estival. Noche con estrella fugaz, aquella que rasgó el cielo de punta a punta. Cuanta carga de destino en aquel pedazo de roca estelar.

Noche negra, largo túnel de accidentes inesperados, desprendimientos absurdos y sobresaltos crueles. Noche para olvidar. Noche olvidada ya, definitivamente, lo puedo jurar.

Noches de risas y de llantos. De sueños reparadores y de angustias sin mesura. De ángeles amados. De caminos vislumbrados. Tan solo eso, noches y más noches. Demasiadas noches.

De noche en noche se teje la trama del camino que no sabes a donde va. ¿Cuantas noches, Sherezade? Tantas noches como historias. Mil y una, quizás.

Y como al final todas las horas se cumplen, no habrá mejor noche que la de hoy, tan llena y tan vacía, tan densa y tan sutil. No, no habrá noche mejor que la de hoy, porque esta, mi noche, tu noche, la de todos, es la única que se ha venido a posar sobre nuestras inocentes vidas.

Noche estrellada para que el loco cante la tragedia de sus sueños incomprendidos. Y al día siguiente pinte sobre tela blanca la noche más bella del mundo.

 

Música para el texto: Vincent (Starry Starry Night), Don McLean

 

 

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3 thoughts on “Noche

  1. Porque tu alma es sensible. Quizás a pesar tuyo, cuando no tienes porqué. O quizás ya asumes que tu alma es sensible, no te averguenzas de ello y la despiegas como una bandera abierta al mundo.
    Sea como sea, porque tu alme es sensible, no pases de largo de la música que esta vez recomiendo. Y mucho mejor si la escuchas en el vídeo que existe en Youbube, cuya referencia es la siguiente
    Starry Starry Night
    El autor del montaje tiene el nick siguiente:
    MrAdamBurns
    Precioso, simplemente.

  2. Preciós 🙂 es increible com poden sortir tants matissos d’una paraula. Espero el següent, tan bonic com aquest si cap.
    Una abrassada, com sempre.

  3. Doncs tant de bo t’agradi el següent, però és d’un altre estil, així que… En tot cas està escrit amb la millor voluntat.
    Contentíssim, com sempre.
    Una abraçada per a tu també.

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