Perdí un lector

Hubo un tiempo en que casi todo lo que escribía tenía que ver con las sensaciones. También me gustaba desnudar almas, propias y ajenas, mezclando conocimiento y fantasía. Me gustaba estar atento a cómo los cambios de estación se anuncian en los matices de la luz sobre las hojas de la hiedra, y casi cada primavera escribía sobre la primavera. Solía describir atardeceres en que las nubes eran algodón de feria. Solía construir espejos en los que invitaba a compartir reflejo con quien quisiese, y tenía siempre la sensación de que todo flotaba, todo vibraba de algún modo, quizás ondeando como el banderín de un mástil muy alto de un barco que se aleja, de un barco  con un mascarón que es una mujer desnuda, un barco incrustado en el horizonte de una acuarela. Y cuando no, a lomos de caballos alados o calzando botas de siete leguas radiografiaba el mundo a vista de pájaro y hasta trataba de enfrentar lo divino con lo humano. Y cuando no, desplegaba reflexiones intemporales sobre algo en lo que casi todo el mundo se pudiese reconocer.

Durante ese tiempo tuve un lector, un lector amante de los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles. Era un lector que huía de la feria de las vanidades de los opinadores de serie B que llenan a reventar las paredes del ciberespacio; que huía de las estériles polémicas al uso, un lector al que le gustaba venir, sentarse un rato a la sombra y beber un trago de agua con su alma en paz.

Pero yo, que me las daba de escribir con tinta de bálsamo, me despisté un día y tomé voz en este ágora de pacotilla, bajé a la arena vulgar, al suelo sucio de los bares de los que gritan, y seguramente me puse a opinar, o a vociferar, o vete a saber, incluso a pontificar… y ese dia, creo, perdí un lector. Y desde entonces me pregunto cuantas pieles diferentes pueden convivir sobre el cuerpo del que escribe, porque el que escribe bien puede aspirar a ser él y mostrar de qué lado embestiría si se diese el caso, en qué cree y en que no, mostrando el color de los cristales de sus gafas de ver de cerca.

Y en eso estamos. Pero bueno, habrá que hacer un caso relativo. Quizás las dudas se disipen con el mismo ir escribiendo.

Advertisements

8 thoughts on “Perdí un lector

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s